Línea Directa: Defendiendo al Trabajador

Por Arturo Salcedo
Especial Para El Tiempo Latino
21 de Junio del 2002

Aprender a defender nuestros derechos como trabajadores cuando toda la vida se nos ha dicho en nuestros países de orígen que el único derecho que tenemos –si es que conseguimos empleo-, es el de ser laboriosos y fieles trabajadores es ya una forma de pensar muy difícil de cambiar para muchas personas latinas, sobre todo cuando necesitamos el empleo porque en casa tenemos hijos que alimentar y cuentas por pagar.

Esa confusión y desvarío crece aún más cuando vemos que en el lugar de trabajo a las pocas personas que intentan defender sus derechos laborales se le tilda de revoltosos, busca pleitos o comunistas.

Recuerdo las dificultades por las que tuve que pasar para buscar empleo cuando llegué a este país, aún a pesar de tener la tarjeta verde o residencia.  Como a todos los inmigrantes que venimos a buscar mejores opciones de vida me tocó trabajar en lo que saliera por muy universitario y profesional que fuera porque simplemente no hablaba una palabra de Inglés.

Me aceptaron en uno de esos trabajos de limpieza y pude comprobar el mismo día que llegué cómo se explotaba y amenazaba a personas por el hecho de necesitar el trabajo, por no hablar el Inglés, o por no ser documentados.  Para evitarnos problemas con nuestros jefes preferíamos permanecer en silencio.  Pero lo que no entendíamos era que ese silencio era precisamente lo que daba vía libre para que nos trataran de la forma degradante que lo hacían.

Era claro que por no saber cómo funciona el sistema laboral en este país, todos eramos presa fácil de la explotación y el maltrato.  La ignorancia era nuestra peor enemiga.  Y lo que más me enojaba era ver que precisamente latinos que ya llevaban unos años más en este país se convertían en los capataces que por congraciarse con sus jefes, se prestaban a explotar a los latinos más necesitados o a los recién llegados.

Lo ví en las oficinas en que trabajé limpiando por un par de semanas, lo ví cuando hacia turnos en los bares nocturnos de esta capital y lo seguí viendo en los restaurantes y cadenas de hoteles más importantes de este país al mismo tiempo que presumían de tratar muy bien a sus empleados.

Muchos piensan con optimismo que con los años mejoran las cosas y que la gente se pone más atenta para conocer cómo funciona el sistema laboral de este país pero desafortunadamente no es así.

Continúa la explotación en el trabajo y nuestra gente sigue sin conocer la información básica que les permita conocer sus derechos laborales para poder defenderse de empleadores abusadores que las/los exploten en sus trabajos, y que les hacen trabajar horas extras sin pagarles, que ejercen presión sexual a mujeres trabajadoras, que no les quieren pagar su compensación laboral si sufren accidentes, que no quieren reconocer el pago mínimo que exije la ley por hora de trabajo, tengan o no sus documentos.

Traigo a colación esta experiencia personal porque es típica de muchos inmigrantes latinos que llegan con la necesidad de trabajar pero se encuentran con inescrupulosos empleadores que quieren tomar ventaja de su situación o de su estatus migratorio.

Mi abuelo decía con la sabiduría que le dieron los años que soldado informado no muere en guerra.  Yo también creo que trabajador informado no es facilmente víctima de la explotación en el trabajo.

Trabajando durante tantos años en educación pública siempre hemos tratado de proveer esa información valiosa que necesita y merece nuestra comunidad.  Y ahora esa información la podemos rehacer en una campaña integral que trata con mayor profundidad la mayoría de problemas que aquejan a los trabajadores latinos más vulnerables.  Es por esto que hemos enfocado nuestra atención a los siguientes temas que más nos afectan:

  • Salario mínimo y horas extras forzadas o sin pago
  • Derechos básicos de poder pertenecer al sindicato
  • Seguro social y beneficios de retiro
  • Salud ocupacional
  • Derechos legales de las empleadas de servicio

Este, es otro sueño educativo que se cumple y es el de crear mensajes efectivos sobre los derechos de los trabajadores.  Esta serie especial de “Línea Directa” utiliza a expertos en el campo laboral, sindicalistas nacionales y regionales, destacados líderes de los trabajadores de la talla de Linda Chavez Thompson, Maria Elena Durazo, Eliseo Medina, y Miguel Contreras, entre otros; e incluye testimonios de personas sencillas y trabajadoras de nuestra comunidad que han enfrentado y superado con éxito sus propios conflictos laborales.

La serie televisiva “Defendiendo nuestros Derechos Laborales” es una realidad gracias al apoyo de AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations), y gracias al auspicio de La Fundación Public Welfare.   Cabe aquí también resaltar el importante apoyo de NBC-4, y del Canal 64 de Telemundo.

Todos estos esfuerzos del equipo de producción de EVS Communications, productora de televisión sin fines de lucro, se ven recompensados si una trabajadora o un trabajador latino reciben el mensaje educativo y lo utilizan para defender y exigir sus derechos laborales.

No me canso de repetir que ese sentimiento de poder ayudar a alguien a través de los mensajes educativos que producimos en “LÍNEA DIRECTA” es lo que nos mantiene vivos.